¿Quién dijo que fuera fácil?

Parece que todavía existen corrientes que proclaman prados verdes, caminos de rosas, colchones de nubes algodón, en el proceso que se denomina “el despertar de la conciencia”, “la ascensión” o “la iluminación”.

Si ya entraste en ese proceso que te llevará sin duda a tu emancipación como maestro encarnado, a tu soberanía como ser divino que respira en un cuerpo humano, ya debes saber que el camino es muy desafiante, es incómodo y muchas veces frustrante.

Por eso la publicidad engañosa de la nueva era no aporta nada, excepto quizás distracción.

El ser humano ha vivido demasiado tiempo inmerso en frecuencias de pensamiento de supervivencia, lo que denominamos bajas frecuencias, como para poder “salir (irse) de rositas” (de balde, sin esfuerzo alguno).

¿Qué harás de tus viejos hábitos limitantes? ¿Qué será de la fuerza de atracción de tu entorno (aún sometido en la frecuencia de masas)? ¿Qué te hará inmune a la duda? ¿Qué será de la resintonización o adaptación de tu cuerpo físico al nuevo ser que despierta? ¿Qué te liberará sino tu propio propósito y tu compromiso de la tendencia a volver a tu “área de confort”? ¿Qué podrá desafiar la fuerza de la corriente del miedo? ¿Qué desactivará la programación que tanto te ha marcado, muchas veces de forma inconsciente, y que has heredado y aplicado con tanto cariño? ¿Qué será de todos los roles que has desempeñado desde tu niñez para asegurar tu propia supervivencia? Y tantas otras preguntas.

Así, que no te asombre que el camino no sea ni mucho menos como te habías imaginado. Y los desafíos no serán pocos, ni pequeños, ni anodinos.

Pero que la realidad del camino no oculte la meta, pues la promesa de un nuevo ser es más real que nunca.

No temas al error, pues no lo hay. No puedes equivocarte.

No hay vuelta atrás, así que la duda no podrá boicotear ni deshacer ninguno de los pasos que des.

Diviértete durante el proceso, eso evitará que te vuelvas demasiado mental.

Más que prestar oídos a lo que otros te digan, escúchate ti mism@ y confía en que lo que tú realmente eres.

No sufras por el futuro porque no es tu humano el que controla el proceso.

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Cuando te amas a ti mismo

Cuando amas lo que eres, no hay cosa inconquistable ni inalcanzable. Cuando realmente te amas a ti mismo, vives solamente en la luz de tu propia risa y viajas solamente por el camino de la alegría. Cuando estás enamorado de ti mismo, entonces, esa luz, esa fuerza unificada, esa felicidad, esa alegría, ese jubiloso estado de ser, se extiende a toda la humanidad. Cuando el amor abunda dentro de tu maravilloso ser, el mundo, con todos sus desagrados, se convierte en algo hermoso, y la vida se llena de sentido y de alegría.

No hay amor más sublime en la vida que el amor del Yo. No existe amor más grande, pues a partir del abrazo del Yo existe la libertad. Y es en esa libertad donde nace la alegría. Y gracias a ese nacimiento, Dios es visto, conocido y abrazado. El amor más profundo, más grande y más significativo es el amor del Yo puro e inocente, la magnífica criatura que se sienta entre las paredes de la carne y que se mueve y contempla, crea, permite y es. Y cuando tú ames lo que eres, sin importar cómo seas, entonces conocerás esta magnífica esencia que yo amo, que se halla detrás de todos los rostros y dentro de todas las cosas. Entonces amarás como Dios ama. Así es fácil amar y perdonar. Así es fácil ver a Dios en toda la vida.

Contraportada “El libro blanco” Ramtha.

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Sobre canalizar otras entidades

Hola, Núria,

He sentido escribirte desde hace un tiempo…

He leído en varias ocasiones información de tu página web airedeluz y agradezco mucho lo que ahí expones.

En particular me resulta de especial interés lo que explicas en relación a la canalización, por lo que estoy viviendo desde hace un tiempo para acá. Actualmente estoy en un punto muy bloqueada, pues desearía poder elegir cuándo y con quién me “comunico” y no es así… Estoy viviendo una situación bastante desagradable, pues interfieren quienes quieren y cuando quieren. Y aunque a veces siento a seres de luz, mayormente siento presencias y emociones de seres que están en densidad. Habitualmente intento hacerles consciencia y elevarles a la luz, pero otras tantas veces las emociones son tan densas que me bloquean y me quedo incluso literalmente paralizada. Así pues, vi un faro encendido al leer un párrafo de tu web en el que comentas que es recomendable “cerrar canal” ante determinadas consciencias.

Te agradecería no sabes cuánto si me pudieras decir si es posible ampliar esta información o si me pudieras recomendar qué hacer en relación a eso: el cerrar canal ante determinadas consciencias. Pues por mucho que intente no conectar con determinados seres, ellos no se van. No entiendo a nivel práctico cómo se lleva eso a cabo…

Que la luz nos ilumine en nuestro andar.

 

Hola,

Cuando leo tus palabras me veo reflejada en el tiempo y no puedo dejar de sonreír. Hace unos cuantos años que pasé por lo que tú estás pasando. Es como crecer e intentar encajar tu personalidad con el mundo que te rodea, toda una proeza para los tiempos que corren. Tienes que coger perspectiva de tu habilidad para canalizar y no separarla de cualquiera de tus facultades físicas como el ver, oír o sentir. El que sea una cualidad metafísica no tiene porque hacerte sentir que no forma parte de ti misma como lo es pensar o escribir. Es una herramienta de comunicación y nunca debemos hacer que nos sobrepase. Has de saber controlarla como cualquiera de tus otras facultades. Espero que me entiendas.

La base para poder hacer lo que tú deseas y así controlar tu vida es la misma para toda tu existencia y es : creer en ti y conocer lo máximo de ti misma. Es el principio para todo. Si no crees en ti y no te sientes segura serás un simple pececillo en un mar repleto de misterios y si no te conoces a conciencia estarás expuesta a toda la información del exterior y serás sensible a su hipnotismo porque todo lo que te digan, o lo que leas te parecerá bien porque no sabes lo que te conviene al no conocerte lo suficiente.

¿Cómo te llegas a conocer a ti misma? Una parte esta basada en tus experiencias de esta vida y de otras. Tenemos un bagaje que llevamos con nosotros y eso determina en parte nuestra personalidad. Es decir, sabes que tipo de pareja es con la que te gusta vivir, la ropa que te gusta llevar, los amigos que te gustan, los paisajes que te relajan, donde te gusta vivir o que comida te hace disfrutar más. Todo ello gracias a todo lo que has vivido. Es tu experiencia de vida. Tu intuición.

Encajar la habilidad de poder ser un canal nunca ha de perturbar tu vida. Hay buenos cantantes que no cantan profesionalmente o que no cantan para nadie si no para si mismos porque así se sienten mejor con ellos mismos. Las personas que te rodean siempre estarán dispuestas a decirte lo que debes hacer con ese “don” y que deberías “donarlo” al mundo y nada más lejos de tu realidad. En tu vida personal estoy segura que no eres de ámbito público por el mero hecho de ser simpática, o guapa o divertida. Así que por el momento antes de darlo a conocer y ponerlo al “servicio” de otras personas que solo se “alimentan” de tu energía debes conocer tu “don” (tu habilidad).

Debes trabajar con ella, conocer hasta donde eres capaz de llegar, reforzar tu autoestima y conectarte con esas entidades con quien te apetezca más relacionarte y que te hagan sentir bien. Cuanto más trabajes con ella más te sorprenderás de lo que eres capaz de hacer y de ver. Si realmente quieres usar tu habilidad y quieres desarrollarla, entonces, debes experimentarla. Como si te sacaras el carnet de conducir…prácticas y más practicas y luego decidirás qué caminos quieres recorrer.

El “otro lado” no se diferencia mucho de este lado físico. Hay cosas que te pueden gustar y cosas que no. NUNCA hay cosas buenas o malas….todo depende de tu vibración interior.

Cuando tu confianza en ti haya crecido lo suficiente como para decir NO a quién no quieras conectarte habrás avanzado mucho. No les debes nada a los otras entidades (ya sean de luz o de baja vibración) igual que no les debes nada a todos los que te rodean, o si me apuras, al resto de la humanidad. El compromiso es contigo misma y con nadie más.

Por supuesto que habrá “seres” que te demandarán ayuda, o te perturbaran o notarás que quieren utilizarte y tú tienes la última palabra para decir: Sí o No.

Tomes la decisión que tomes no pasará nada malo, ni serás castigada, ni perderás el “don”. Estás en tu derecho de utilizarlo como creas conveniente y nadie puede decirte cómo y cuándo deberías hacerlo.

La autoestima es muy importante, la seguridad dependerá de ella.

Puede que al principio te agobien demasiado las presiones de ambos lados del mundo pero recuerda que el poder está en ti y solo en ti y tú decides qué hacer con el y como usarlo.

No cierras los canales, mas bien los dejas inactivos. Así que poco a poco empiezas a desarrollar tu verdadera maestría que no es otra cosa que ser tu misma y vivir la vida como deseas. Estoy segura que en la vida real no dejas que otras personas te perturben demasiado o te agobien, verás los canales de tv que más te apetezcan ese día o decidirás que te apetece quedarte en casa en vez de salir a pasear…y todo estará bien, pues en el “otro lado” lo mismo.

Tú mandas, tú decides y tú controlas.

Espero haberte ayudado desde mi óptica personal. Recuerda: Nunca dejes de ser quien eres ni por nadie ni por nada.

Un abrazo de Luz.

Núria

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Algo me pasa y no sé qué es …

… solo sé que la gente me mira raro, mi familia no me entiende, mis amigos me evitan …

algo me pasa y no se que es

Nadie dijo que “salir de la caja” fuera un paseo entre algodones. No te está pasando nada malo. La incomodidad es solo pasajera, pues tu mente no lo entiende y existe una fuerte fuerza de gravedad que te incita a volver a tu antigua “área de confort”.

Solo tú tienes la solución. ¿Qué es lo que resuena en tu interior? No, tu interior no es tu mente parlante.

Sigue tus sueños … y aprende a volar.

De vida en vida y tiro porque me toca

¿Alguien dijo que la vida espiritual es algo anexo o complementario a la vida diaria?

La vida humana en todas sus vertientes y configuraciones es una expresión de la vida espiritual, pues el todo engloba a lo particular y no al revés.

Puedes prestar atención al entorno que te rodea o simplemente pasar de largo, pero no por eso el entorno desaparece. Y es precisamente a esa actitud a la que nos referimos con el término “conciencia”.

¿Ves la relación?

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¿Cuántas vidas más necesitas para aprender a amarte a ti mismo?

¿En cuántas vidas más dejarás que tu mente gobierne tu destino?

¿Crees que es duro el cambio que se necesita para despertar a una realidad en la que te has alejado de tu divinidad? ¿No crees que es más duro sobrevivir año tras año, vida tras vida, en un estado en el que te niegas el derecho a ser tú mismo?

¿Cuántas de tus creencias, opciones de vida, ideas preconcebidas, obligaciones creadas, juicios, … son tuyos? ¿Cuántos de ellos han sido validados por tu sabiduría interna? ¿Sabes diferenciar entre tu sabiduría interna y tu mente egocéntrica?

¡Cuántas preguntas! No te agobies. Son solo semillas …

El zoológico humano

La vida humana se ha vuelto inhumana. Lo es. La vida y los humanos han llegado al punto de ser patéticos. ¡Patético! Hay toda esta charla – “¡Oh!, deberíamos amar la vida. Deberíamos amar a otros”. ¡Al diablo con eso! Quiero decir me importa un rábano eso, porque lo que veo constantemente es gente tratando cada vez más duro y más desesperados por hacer su pequeña egoísta vida humana mejor. Y ustedes saben que no funciona. Han ido más allá de ese punto diciendo: “Yo sólo voy a limpiar la cajita en la que vivo. Voy a tratar de hacerla más ordenada. Voy a hacerme más feliz. Voy a seguir tomando cursos felices y píldoras de la felicidad”. No funciona. Llegan al punto en el que se dan cuenta que la vida es realmente patética.

La vida debería ser una experiencia, pero eso hace mucho que se fue, realmente, la vida en este planeta de humanos. La vida puede ser una experiencia hermosa e increíble, pero se ha ido de este planeta.

Los humanos están sufriendo. Los humanos se están volviendo locos y eso va a continuar. Quiero decir, en estos años que vienen van a verlo más y más. Ellos van a volverse locos, porque la vida ha llegado a ser inhumana.

La vida se ha convertido en, bueno, imaginen esto, Ustedes van al zoológico para pasar el día y están pensando, “Esta va a ser una grandiosa experiencia al ir al zoológico, y voy a ver los diferentes animales. Voy a comprar algunos animales de peluche en el zoológico para llevar a casa y voy a alimentarme con algo de comida típica del zoológico y comer algodón de azúcar y palomitas de maíz y refrescos y todo eso”. Es un día de diversión. Van al zoológico y empiezan a pasear. Van a la casa de los monos y van a las jaulas de los leones y ven a los elefantes. Quedan tan atrapados en ello que se olvidan que están en el zoológico.

Se olvidan que llegaron allí para tener una experiencia, de visita. Y muy pronto el mundo exterior, la realidad, la realidad real se desvanece. Se olvidan. Ahora están atrapados en el zoológico y muy pronto están en una de esas jaulas. Y muy pronto se ahogan. Están atrapados. Muy pronto están sentados en la jaula y se dan cuenta que la gente viene por burlarse de ustedes, los miran, y luego, muy pronto, están gruñéndoles a ellos. Están tan atrapados en su jaula en el zoológico, y lo que hacen es intentar limpiar la jaula y oran por una comida un poco mejor. Rezan por un poco más de calor en las noches frías. Rezan por un poco más de compañerismo de los otros que están encerrados en su jaula con ustedes.

Se les olvidó que no es la realidad. Se les olvidó que esto no es real. Pero insisten en ello. Trabajan en ello. Intentan ser un mejor animal enjaulado en el zoológico. Intentan ser un poco más listos que algunos de los otros animales. Intentan evitar el envejecimiento en el zoológico. Tratan de ser un mono con una mirada muy bonita en el zoológico. Se les olvidó que no pertenecen allí. Y peor que eso, todos los demás que los rodean lo han olvidado también.

Este mundo es psicótico. No estoy hablando mal de los humanos, las personas. Los humanos están bien, pero ellos creen en esta basura. Ellos creen en el amor. Ellos hablan del amor y lo que veo de tantos es necesidad. Hablan de la caridad y lo que veo de tantos es la culpa. Hablan de la felicidad y todo lo que veo es la zanahoria delante del caballo para que pasen por otro día. Hablan de sus religiones y sus dioses, pero todo lo que veo es control. Hablan del progreso y todo lo que veo es distracción. Hablan de hacer lo correcto para el bien de todos, y todo lo que veo es que están tratando de conseguir más para sí mismos.

Ustedes están en un lugar divertido que es justo en el medio de todo ello. Tienen esa fuerza de gravedad tirando de ustedes cada día y cada momento, y sin embargo, saben que no es real. Saben que hay algo más. Ustedes son interesantes porque, tan duras como han sido las cosas, todavía quieren más. Y van a insistir en ello, es por eso que los amo. Van a insistir en ello hasta que estén fuera de ello, hasta que hayan salido de la jaula y el zoológico, y puedan reírse de ello. Y luego, una vez que eso sucede las cosas por las que se preocupan aquí, una vez que vayan más allá, estar fuera de las puertas del zoológico y se rían de ello, se darán cuenta de que era sólo una experiencia; salen, entonces en ese punto, pueden caminar de regreso en cualquier momento pero nunca van a quedar atascados de nuevo. Nunca van a quedar inmersos en ello por la fuerza de gravedad del zoológico y de la jaula y de todo lo demás de nuevo. Nunca.

No van a salir de allí a través de su humanidad. Así que una vez que se den cuenta de eso, una vez que estén listos para dejar ir, una vez que se den cuenta de que este es un gran mundo loco y que no van a encajar en él, que no van a detener su envejecimiento o detener sus problemas de salud o detener cualquiera de esas otras cosas desde adentro de la jaula en el zoológico. Simplemente no lo hacen. Una vez que se dan cuenta de eso, entonces todas estas cosas repentinamente se aclaran por su cuenta. No porque están trabajando en su salud o porque están trabajando en su envejecimiento o su dinero o cualquier otra cosa, porque han ido más allá de ello. Han avanzado más allá de todo eso.

Extracto Shaud 3 Serie Sigue Adelante: La Vida Sin Poder
Adamus Saint-Germain canalizado por Geoffrey Hoppe

 

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Sobre los deseos

Era una mañana de invierno cualquiera. O debería decir que esa mañana, el sol había dibujado un cielo inusualmente rosado, con pinceladas violáceas. Quizás era solo el efecto fugaz de un cambio de temperatura sobre las capas altas de la atmósfera. No sé. Puede que fuera una mañana cualquiera, de esas en las que sientes que el astro solar ya no calienta tanto …

Recorría ese camino que me separa de la cafetería donde suelo comprar pan de molde para mi desayuno, o quizás tomar un café con leche para comenzar el día.

No fue hasta percibir el golpe de mi zapato sobre esa superficie sólida cuando me di cuenta de su presencia. Era una lámpara de aceite vieja y corroída que sobresalía perezosamente de entre la arena.

Sonreí.

– “Quizás mi suerte haya llegado a un punto de inflexión” – pensé.

Recogí la lámpara, no sin esfuerzo y sin provocar una espesa nube de polvo. Y sin perder un instante la froté.

Ante mi, apareció un ser disfrazado de genio de la lámpara. Bueno, bien considerado, lo llamé disfraz por ser la hora que era y el lugar en el que estaba, pero de hecho era su atuendo normal.

– “¡Te concederé tres deseos! Empieza cuando quieras”.

Arrugué mi entrecejo y repliqué a tan amable invitación:

– “Deseo formular deseos conscientes”.

– “¿Qué quieres decir con eso? – me interrogó el genio.

– “Quiero que cuando formule un deseo yo sea consciente de las consecuencias de lo que estoy pidiendo, de forma que no me lleve ninguna sorpresa tras haberlo formulado o pueda llegar a arrepentirme por los efectos que la materialización de mi deseo tenga sobre mi y sobre el resto del universo” – expliqué al genio.

– “¡Concedido! Procede a tu segundo deseo cuando lo desees”.

– “Deseo no tener límites en mis deseos” – dije a continuación.

– “¿Deseas se un genio?” – me preguntó el genio.

– “No. Deseo que no exista un límite en los deseos que me vas a conceder. De forma que pueda deshacer o complementar cualquier deseo que haya formulado anteriormente. Implica también que no me impondrás ningún límite temporal sobre mis deseos, ni para hacerlos ni sobre su duración” – repuse.

El genio no parecía muy satisfecho con mis dos primeros deseos, pero no pudiendo ir en contra de su primera frase, añadió:

– “Deseo concedido ¿Algún deseo más …?”.

– Sí. Deseo conocer a Dios – dije en ese momento.

Pasaron unos minutos en los que el genio me miraba y yo miraba al genio. El mundo a nuestro alrededor seguía su curso normal. O supuestamente normal.

– “¿No vas a concederme mi deseo?” – pregunté frustrado.

– “No tengo nada que hacer” – me respondió con un tono un tanto indignado, si es que un genio podía hacer uso de esa emoción.

– “No entiendo” – añadí – “Quiero ver a Dios”.

El genio hizo una mueca.

– “Será difícil explicar las consecuencias de tal deseo. Quizás decir que tu vida cambie para siempre y tu concepto de la vida no vuelva a ser el mismo, sea una descripción más o menos acertada ¿Estás seguro?” – preguntó el genio.

– “Afirmativo”

– “¡Deseo concedido!” – dijo el genio haciendo girar su muñeca al tiempo que hacía aparecer un espejo delante de mis narices.

– “¿Pero qué es esto? ¿No he sido claro con mi deseo?” – añadí.

– “Esto es lo más cercano a tu deseo que puedo llegar a hacer” – me repuso. Esta vez su cara sí que reflejaba una indignación inequívoca.

– “Pero, entonces, si yo soy Dios, ¿Por qué tengo la vida que tengo? ¿Por qué el mundo está como está? ¿Por qué tengo que caminar para ir a buscar el pan? ¿Por qué tengo hambre por la mañana, o tengo que ir a hacer pis cuando me levanto? ¿Por qué envejezco? ¿ …”

– “¡Alto! Yo soy un genio. Cumplo deseos. No entiendo, ni soy capaz de digerir tantas palabras juntas articuladas de forma interrogativa. Si no te gusta tu deseo puedes formular otro, creo recordar” – me interrumpió el genio.

– “Deseo conocer la respuesta de mis preguntas” – dije abruptamente.

– “Eres Dios reconociéndose a si mismo. Dios en un cuerpo humano. Eres un ser dotado de libre albedrío. Eres un ser amado ….”

Autor anónimo

 

pensaron

Tabla de ejercicios espirituales

Si miras dentro de ti, en los más profundo que puedas llegar, en esas zonas desconocidas de ti mismo a las que nunca has accedido, te darás cuenta que ni el camino era tan difícil ni lo que ibas a encontrar era tan desconocido para ti.

Has de comprender que nos desconoces nada de lo que hay en ti. A esos lugares solo accedes desde el alma. Ella los gobierna y los administra. Sabe qué camino escoger en cada momento.

Tu alma habla por ti con palabras que no quieres pronunciar, y experimenta emociones que no puedes controlar.

Ella te conoce y sabe a dónde quiere llegar esta vez, contigo.

Si supieras que en ese instante en que sabes con certeza que estás increíblemente posicionado, en el posición correcta, descubres que traspasar la línea no era tan difícil ni tan lejana.

Mírate por un instante y descubre hasta dónde has llegado.

Nadie más podía haberlo hecho. Solo tú, con tu presencia y amor, tan solo tú.

1) Sonríe pues el final de tan prodigiosa aventura está al llegar. Tú eres magia, eres increíble y único. Sin ti tu alma no hubiera podido vivir lo que vivió.

2) Sonríe, no te preocupes, todo llega, incluido el momento del despertar, incluida la alegría de vivir, incluido el tiempo de amar. Ya lo tienes.

Si solo reflejas dudas y miedos éstos te impedirán que veas el resto del cuadro. Todo está ahí, desde siempre.

3) Ignora lo que no tienes y disfruta lo que se te muestra.

Así llegarás a ti. ¡Así sea!

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Miopía espiritual

Rara vez acudimos a un espejo para felicitarnos por un éxito, por un sueño alcanzado, o para dedicarnos una sonrisa amable y amorosa por habernos sentido llenos y plenos. Es más frecuente acudir a un espejo en busca de un alivio a nuestra propia tortura mental o en búsqueda de un culpable, incluso en búsqueda de una persona que nos ayude a superar nuestras más íntimas debilidades.

El mundo es un gran espejo para el que se inicia en el camino espiritual.

Aunque conocemos la teoría sobre nuestro propio poder interior, sobre la necesidad de cierto desapego de las cosas, de los lugares, de las persona, de los sucesos, del futuro, y del pasado, es fácil sucumbir al deseo de permanecer en nuestra zona de confort.

El amor hacia uno mismo se confunde con el egoísmo. El sacrificio personal se confunde con el comportamiento elevado. La negación de las necesidades físicas se confunde con la búsqueda de recompensas espirituales. La moralidad con el deseo divino. El despertar de nuevos dones psíquicos con el crecimiento espiritual. La huída hacia adelante con la ascensión.

¿Qué persigue pues el ser humano que siente el llamado a un nuevo despertar de la consciencia?

Si la pobreza y todos los tipos de carencias son enfermedades mentales, un ser iluminado no necesita nada porque lo tiene todo a su abasto.

El ser humano consciente de su divinidad pisa el suelo de este planeta sintiéndose parte del todo, pero no destruye su humanidad, solo la transforma. No quiere aniquilar su individualidad. Se convierte en un dios encarnado. No es Dios, y al mismo tiempo lo es.

Cuando la miopía espiritual te golpea, no quieras mirar el reflejo del mundo en búsqueda de un culpable, observa más bien tu mundo interior y verás las claves que distorsionan tu visión de la vida, de tu camino espiritual.

Sabes que tu alma no es una entidad ajena a ti.

Y tú no eres un ser imperfecto, pues nada que provenga de la fuente puede serlo. La vida es un camino, una experiencia que te acerca más a ti mismo. ¡Que así sea!

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Hipocresía espiritual

Oh, ser humano que has tomado tierra, que vives una vida humana en un cuerpo humano, que feliz y perturbador es sentir esa llamada, ese golpe de nudillos en la puerta de tu mente, que voy a llamar el despertar espiritual.

Ante ti opciones, caminos, actitudes, decisiones, que van a dibujar tu experiencia humana.

Y sí, ante ti, muchos dogmas espirituales y muchas ideas sobre lo que es Dios, sobre lo que debe ser o no debe ser tu vida espiritual. Algunas de esas opciones, ideas, van a invitarte a dejar de lado tu humanidad, tus deseos, tu ser terrenal, para concentrar tus esfuerzos, tu tiempo, tu energía en “lo más alto”, en “lo más elevado”.

Pero ¿Qué sentido tiene pensar que hay un Dios y que hay una vida, pero que debes pasar por alto la vida para servir a Dios?

¿Qué tipo de hipocresía es renunciar a la vida para ser espiritual?

Ese concepto limitante quiere que renuncies a tus sueños, que renuncies a tus emociones, que renuncies a tu pasión por la vida para encontrar “el camino” que te acerque a Dios.

Si decides vivir tu espiritualidad a través de las drogas o las plantas de poder, envenenarás tu cuerpo físico e iniciarás un camino lento pero seguro hacia tu muerte.

Si tu espiritualidad se basa en los ritos, los cánticos, la oración y la meditación, dibujarás amplios círculos de autocomplaciencia alrededor de una idea, de un concepto, de una tradición o de una “sensación de espiritualidad”. En el mejor de los casos trascenderás tu humanidad y entonces abandonarás tu cuerpo, te iluminarás y abandonarás este plano terrenal.

¡Ya he leído bastante! SALIR DE AQUI

O puedes iniciar un camino que te conduzca realmente hacia tu divinidad, pero para ello deberás aprender a amarte a ti mismo.

Solo si eres capaz de amarte a ti mismo podrás amar a la vida. Amarse a sí mismo es egoísta, pero si no es así, no puedes amar a otro.

Es una hipocresía flagrante carecer de amor propio y profesarlo por otro. Es una hipocresía vivir por y para otros y no por y para ti mismo, porque si no te amas a ti mismo, tu amor por los otros es frágil y se lo lleva el viento.

Cuando te amas a ti mismo con la fuerza suficiente para despertar de tu sueño, de tu cautiverio, o de tu drama de ser víctima, ser criticado, ridiculizado y perseguido, entonces empiezas a comprender que Dios está en ti.

El camino espiritual es un camino hacia tu interior.

¡Despierta! Ser maravilloso y lleno de luz ¡Vuelve a la vida!

¿Qué limita mi camino espiritual?

 

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