Presencia

La presencia es la esencia vibrante de la existencia y la creación, es la razón misma de la existencia del universo. Cuando amas, piensas, te mueves, es la representación de la Fuente misma en acción.

Presencia significa 'divinidad que mora internamente' despierta o esencia divina consciente.

La presencia 'Yo soy' es el foco individualizado de la Fuente. Es el 'verdadero tú'.

El 'Yo soy' re-conoce la perfección en cada uno y en todas partes. Cuando sientes la expresión del 'Yo soy' en ti, significa que sientes que tienes a la Fuente en acción expresándose en y a través de tu vida.

La presencia 'Yo soy' está anclada en tu corazón. Ella es la que te da la Vida. Tú eres la presencia de la Fuente aquí y ahora, en este mismo momento.

Para 'sentir la presencia' solo tienes que darte una oportunidad.

Extracto 'the midnight gospel' (netflix) sentir la presencia
llama triple
Llama triple

La espiritualidad no es un fin

Podríamos empezar por preguntarnos ¿Qué es la espiritualidad?

¿Dónde nace esa llamada a recorrer 'un camino hacia algo más'?

La espiritualidad tiene que ver con el concepto que tenemos de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Y nos conduce a replantearnos la esencia de nuestra propia identidad.

Si la identidad del humano es la base misma de los cimientos del ego, cuestionar la realidad de lo que pensamos que nos define es en sí un camino espiritual.

Puedo compartir mi experiencia personal al comentar que el camino espiritual me llevó a transitar por las baldosas de la filosofía pues esta búsqueda es un deseo de conocer quién soy, qué soy y por qué existo. Utilicé el discernimiento y el cuestionamiento para dejar atrás algunos pensamientos heredados o ancestrales, para intentar crear otros nuevos sobre la base de mi propia experiencia. Y estuvo bien, pero este camino acabó siendo un lastre cuando la lógica material y la razón me acaban llevando siempre al mismo callejón sin salida: una respuesta conduce a otra pregunta, y así sucesivamente.

Mis pasos en el mundo espiritual cohabitaron por un tiempo con corrientes de carácter religioso que me aportaron respuestas. Y bebí, posiblemente, de fuentes milenarias, queriendo saciar la sed de mi ser interior, para, un buen día, reconocer que los dogmas que debía aceptar eran más pesados que la ligereza de las respuestas que llegaba a alcanzar, y descubrir que los rituales eran una distracción del verdadero conocimiento. Descubrí que cuando las respuestas provienen del exterior el vacío interior sigue sin colmarse, y que las experiencias de otros, por muy antiguas o legendarias que sean, son solo 'relatos personales', 'versiones de experiencias individuales'... no 'verdades universales'.

Exploré igualmente el mundo de la para-ciencia a medida que ésta se va fundiendo con su hermana 'la ciencia' para descubrir que el mundo material es mucho más complejo y extraordinario. Pero mi búsqueda quedó incompleta, pues todo lo que descubrí solo sembraba nuevas dudas en mi mente.

Así llegué a la conclusión de que la espiritualidad no es otra cosa que un camino para reconocerme a mi mism@, dentro de un universo de múltiples facetas, múltiples dimensiones, donde navego sin saber a ciencia cierta qué viento me empuja hacia adelante o qué peso muerto llevo en mi bodega.

Es un camino de autodescubrimiento personal. ¿Cuál es mi verdadera identidad? ¿Cómo puedo llegar a reconocerme?

Entonces, si Dios existe, esa dimensión que lo abarca todo, mi fuente original, mi creador, ¿Qué soy para Él? ¿Qué sentido tiene la vida, mi vida de humano, si las respuestas que busco realmente están tan insospechadamente ausentes?

En algún momento, acabé por aceptar que el mundo de los sentidos no iba a satisfacer mi anhelo, por más tiempo que le dedicase y por más esfuerzos que realizase. Esta conclusión fue fruto de la experiencia personal, fruto de miles de experimentos.

Eso sí, poco a poco iba destilando algo de sabiduría. Esa sabiduría que resulta del cúmulo de experiencias desafiantes, maravillosamente desconcertantes y a veces atemorizantes, que es en suma la vida humana.

Nuestro humano anhela una evolución hacia algo más, se interroga sobre el sentido de la vida, sobre el funcionamiento de la energía, sobre el camino espiritual que puede conducirle hacia una emancipación del sufrimiento, del drama, del miedo, de los límites.

Pero, cuanto más me esfuerzo en pulir mi identidad como humano, más atrapado estoy en la duda, en la preocupación de estar haciendo lo correcto.

Mi identidad ha ido evolucionando, como lo ha hecho mi percepción de mi mism@ y cómo me percibo a través de los ojos de los demás.

En el camino espiritual, son muchos los que se atascan intentando convertirse en un mejor "ser espiritual", distraídos y preocupados por las fallas de su relación con su propio dios.

La vida humana es una vida limitada y el verdadero trampolín está en la consciencia, en la conexión con mi verdadero Ser.

A partir de cierto punto la 'espiritualidad humana' solo conduce a niveles más elevados de espiritualidad, es decir a caminos que requerirán un mayor esfuerzo físico, mental o financiero (merchandising), pero no necesariamente a niveles superiores de libertad o de consciencia.

Es entonces cuando la espiritualidad se convierte en una limitación.

Sin embargo la espiritualidad como herramienta puede permitirte abrirte a tu conexión con tu divinidad, para permitir a tu esencia que tome las riendas de tu evolución; entonces la espiritualidad no es un fin.

Puedes aprender a vivir plenamente, desde la creación con pasión, desde la experiencia llena de diversión, desde la emoción sin la duda sobre el mañana, desde el uso de la energía sin necesidad de controlarla.

Vivir libre de la ilusión de una identidad como ser espiritual.

Despertar

El despertar solo sucede en el único espacio habilitado para el mismo y se haya en tu interior, no en una montaña sinuosa que recuerde a ningún caballero caído, ni en un río de profundos recodos, ni en los desiertos perdidos entre las arenas de un espejismo efímero. 

El despertar siempre ha estado en tu interior. Así de sencillo. 

No es un deseo, ni un regalo que se ofrece, ni tan solo una palabra. El despertar eres Tú mismo recordando. Mirándote a ti mismo, sonriéndote y aceptando todo lo que siempre has sido. Así de sencillo.

Y a todos no llega y a ti querido Ser que estás leyendo estas lineas está a punto de sucederte. Porque Tú lo has pedido, Tú lo has aceptado y Tú lo quieres. 

Quieres recobrar tu cordura, tu luz, tu amor, tu todo. 

Pues creíste que te fue arrebatado e iniciaste una aventura para hallarla en mil o tres mil vidas. Tu tesoro. 

Y aquí estás después de siglos y siglos, de vida tras vida intentando recuperarla y por fin llegó el momento. 

Y te encuentras aquí solo, leyendo estas palabras, encontrándote contigo mismo, con el Ser que realmente eres y olvidaste. Sin nadie más que tu propia sombra por compañía. 

Pero en realidad no estás solo y acaso con tu animal de compañía. Pero en realidad no estás solo pues Él siempre estuvo contigo, recordándote a cada paso lo que habías olvidado. 

No ha pasado ni un instante desde que eso sucedió y aún así pareces cansado y apático. Harto y aburrido. Pensando demasiado y cuestionándolo todo. 

¿Te has vuelto un cínico de la vida? ¿O más bien en un optimista abnegado con miedo a hundirse?

No te preocupes. Escojas lo que escojas da igual pues aquí siempre se pierde de una u otra manera si sigues insistiendo en creerte quien eres y no en Quien eres realmente. 

¿Lamentable? No. Valiente, audaz diría yo. 

Jamás te subestimes pues esa fuerza que yace en tu interior es capaz de colapsar millones de mundos con solo invocarla, pero no lo crees, pues no lo sientes, no la ves, no notas los cambios, no .... crees.

Y piensas: si tal vez, solo por una vez...

Y te desconectas de tu fuerza. Te distraes y vuelves a buscar fuera. 

Coge aire mi querido amig@, coge aire porque llegó el momento de saber quien eres. 

Tu intención llama a las puertas de tu abismo y reclama ser visto, reclama que se muestre la verdad, sin más demora.

Y entonces sucede. El Despertar se activa. Empiezas a ver y más tarde a comprender lo que sientes. Intentas ponerles palabras a algo tan intangible como la verdad absoluta de tu propio Ser. 

Difieres, te detienes y sin embargo anhelas avanzar. 

Querid@, no hay lucha, no hay más testigos que aquellos que siempre han acompañado a tu sueño. 

Cuidándote, avisándote, amándote. 

Ahora herman@, llegado el momento tan solo has de aceptar quien eres realmente. Ese Ser creado desde el amor y la Luz con un potencial creador y una visión absoluta de la verdad. 

Ya no hay límites ni dudas.

Atrás quedaron las terribles pesadillas de muerte y soledad, de fracaso y dolor. 

Ahora se cierne sobre ti toda la verdad de tu propio Ser y eso no se puede negar. Lo sabrás. Verás quien eres y tu poder volverá a conectarse a ti  y entonces todo cambiará porué tú habrás escogido ser quien eres. Sin nombre, sin ubicación , sin historia.

Y entonces te habrás encontrado y ya jamás te volverás a perder porque ya jamás dejarás de ver y saber la verdad, la cual no es de este mundo. 

Tan solo di: "Acepto".

Y todo sucederá por si mismo y para la eternidad de los tiempos.

Así sea.  

Toda despedida ...

Toda despedida
me recuerda al callar
las cambiantes aguas del gran río
lo efímero de nuestras conquistas
y la orquestación oculta
de la gran partitura

El concierto perdura
y la vida es música misteriosa
que esta mas allá de nuestro control,
la actitud defensiva
de una mente asustada
no puede oír la unidad de todas las cosas
pero el alma se desapega
de uno mismo también
y se funde al Cielo
liberada del yo ...

Jai

¿Quién dijo que fuera fácil?

Parece que todavía existen corrientes que proclaman prados verdes, caminos de rosas, colchones de nubes algodón, en el proceso que se denomina "el despertar de la conciencia", "la ascensión" o "la iluminación".

Si ya entraste en ese proceso que te llevará sin duda a tu emancipación como maestro encarnado, a tu soberanía como ser divino que respira en un cuerpo humano, ya debes saber que el camino es muy desafiante, es incómodo y muchas veces frustrante.

Por eso la publicidad engañosa de la nueva era no aporta nada, excepto quizás distracción.

El ser humano ha vivido demasiado tiempo inmerso en frecuencias de pensamiento de supervivencia, lo que denominamos bajas frecuencias, como para poder "salir (irse) de rositas" (de balde, sin esfuerzo alguno).

¿Qué harás de tus viejos hábitos limitantes? ¿Qué será de la fuerza de atracción de tu entorno (aún sometido en la frecuencia de masas)? ¿Qué te hará inmune a la duda? ¿Qué será de la resintonización o adaptación de tu cuerpo físico al nuevo ser que despierta? ¿Qué te liberará sino tu propio propósito y tu compromiso de la tendencia a volver a tu "área de confort"? ¿Qué podrá desafiar la fuerza de la corriente del miedo? ¿Qué desactivará la programación que tanto te ha marcado, muchas veces de forma inconsciente, y que has heredado y aplicado con tanto cariño? ¿Qué será de todos los roles que has desempeñado desde tu niñez para asegurar tu propia supervivencia? Y tantas otras preguntas.

Así, que no te asombre que el camino no sea ni mucho menos como te habías imaginado. Y los desafíos no serán pocos, ni pequeños, ni anodinos.

Pero que la realidad del camino no oculte la meta, pues la promesa de un nuevo ser es más real que nunca.

No temas al error, pues no lo hay. No puedes equivocarte.

No hay vuelta atrás, así que la duda no podrá boicotear ni deshacer ninguno de los pasos que des.

Diviértete durante el proceso, eso evitará que te vuelvas demasiado mental.

Más que prestar oídos a lo que otros te digan, escúchate ti mism@ y confía en que lo que tú realmente eres.

No sufras por el futuro porque no es tu humano el que controla el proceso.

Sobre canalizar otras entidades

Hola, Núria,

He sentido escribirte desde hace un tiempo...

He leído en varias ocasiones información de tu página web airedeluz y agradezco mucho lo que ahí expones.

En particular me resulta de especial interés lo que explicas en relación a la canalización, por lo que estoy viviendo desde hace un tiempo para acá. Actualmente estoy en un punto muy bloqueada, pues desearía poder elegir cuándo y con quién me "comunico" y no es así... Estoy viviendo una situación bastante desagradable, pues interfieren quienes quieren y cuando quieren. Y aunque a veces siento a seres de luz, mayormente siento presencias y emociones de seres que están en densidad. Habitualmente intento hacerles consciencia y elevarles a la luz, pero otras tantas veces las emociones son tan densas que me bloquean y me quedo incluso literalmente paralizada. Así pues, vi un faro encendido al leer un párrafo de tu web en el que comentas que es recomendable "cerrar canal" ante determinadas consciencias.

Te agradecería no sabes cuánto si me pudieras decir si es posible ampliar esta información o si me pudieras recomendar qué hacer en relación a eso: el cerrar canal ante determinadas consciencias. Pues por mucho que intente no conectar con determinados seres, ellos no se van. No entiendo a nivel práctico cómo se lleva eso a cabo...

Que la luz nos ilumine en nuestro andar.

Hola,

Cuando leo tus palabras me veo reflejada en el tiempo y no puedo dejar de sonreír. Hace unos cuantos años que pasé por lo que tú estás pasando. Es como crecer e intentar encajar tu personalidad con el mundo que te rodea, toda una proeza para los tiempos que corren. Tienes que coger perspectiva de tu habilidad para canalizar y no separarla de cualquiera de tus facultades físicas como el ver, oír o sentir. El que sea una cualidad metafísica no tiene porque hacerte sentir que no forma parte de ti misma como lo es pensar o escribir. Es una herramienta de comunicación y nunca debemos hacer que nos sobrepase. Has de saber controlarla como cualquiera de tus otras facultades. Espero que me entiendas.

La base para poder hacer lo que tú deseas y así controlar tu vida es la misma para toda tu existencia y es : creer en ti y conocer lo máximo de ti misma. Es el principio para todo. Si no crees en ti y no te sientes segura serás un simple pececillo en un mar repleto de misterios y si no te conoces a conciencia estarás expuesta a toda la información del exterior y serás sensible a su hipnotismo porque todo lo que te digan, o lo que leas te parecerá bien porque no sabes lo que te conviene al no conocerte lo suficiente.

¿Cómo te llegas a conocer a ti misma? Una parte esta basada en tus experiencias de esta vida y de otras. Tenemos un bagaje que llevamos con nosotros y eso determina en parte nuestra personalidad. Es decir, sabes que tipo de pareja es con la que te gusta vivir, la ropa que te gusta llevar, los amigos que te gustan, los paisajes que te relajan, donde te gusta vivir o que comida te hace disfrutar más. Todo ello gracias a todo lo que has vivido. Es tu experiencia de vida. Tu intuición.

Encajar la habilidad de poder ser un canal nunca ha de perturbar tu vida. Hay buenos cantantes que no cantan profesionalmente o que no cantan para nadie si no para si mismos porque así se sienten mejor con ellos mismos. Las personas que te rodean siempre estarán dispuestas a decirte lo que debes hacer con ese "don" y que deberías "donarlo" al mundo y nada más lejos de tu realidad. En tu vida personal estoy segura que no eres de ámbito público por el mero hecho de ser simpática, o guapa o divertida. Así que por el momento antes de darlo a conocer y ponerlo al "servicio" de otras personas que solo se "alimentan" de tu energía debes conocer tu "don" (tu habilidad).

Debes trabajar con ella, conocer hasta donde eres capaz de llegar, reforzar tu autoestima y conectarte con esas entidades con quien te apetezca más relacionarte y que te hagan sentir bien. Cuanto más trabajes con ella más te sorprenderás de lo que eres capaz de hacer y de ver. Si realmente quieres usar tu habilidad y quieres desarrollarla, entonces, debes experimentarla. Como si te sacaras el carnet de conducir...prácticas y más practicas y luego decidirás qué caminos quieres recorrer.

El "otro lado" no se diferencia mucho de este lado físico. Hay cosas que te pueden gustar y cosas que no. NUNCA hay cosas buenas o malas....todo depende de tu vibración interior.

Cuando tu confianza en ti haya crecido lo suficiente como para decir NO a quién no quieras conectarte habrás avanzado mucho. No les debes nada a los otras entidades (ya sean de luz o de baja vibración) igual que no les debes nada a todos los que te rodean, o si me apuras, al resto de la humanidad. El compromiso es contigo misma y con nadie más.

Por supuesto que habrá "seres" que te demandarán ayuda, o te perturbaran o notarás que quieren utilizarte y tú tienes la última palabra para decir: Sí o No.

Tomes la decisión que tomes no pasará nada malo, ni serás castigada, ni perderás el "don". Estás en tu derecho de utilizarlo como creas conveniente y nadie puede decirte cómo y cuándo deberías hacerlo.

La autoestima es muy importante, la seguridad dependerá de ella.

Puede que al principio te agobien demasiado las presiones de ambos lados del mundo pero recuerda que el poder está en ti y solo en ti y tú decides qué hacer con el y como usarlo.

No cierras los canales, mas bien los dejas inactivos. Así que poco a poco empiezas a desarrollar tu verdadera maestría que no es otra cosa que ser tu misma y vivir la vida como deseas. Estoy segura que en la vida real no dejas que otras personas te perturben demasiado o te agobien, verás los canales de tv que más te apetezcan ese día o decidirás que te apetece quedarte en casa en vez de salir a pasear...y todo estará bien, pues en el "otro lado" lo mismo.

Tú mandas, tú decides y tú controlas.

Espero haberte ayudado desde mi óptica personal. Recuerda: Nunca dejes de ser quien eres ni por nadie ni por nada.

Un abrazo de Luz.

Núria

El zoológico humano

La vida humana se ha vuelto inhumana. Lo es. La vida y los humanos han llegado al punto de ser patéticos. ¡Patético! Hay toda esta charla – "¡Oh!, deberíamos amar la vida. Deberíamos amar a otros". ¡Al diablo con eso! Quiero decir me importa un rábano eso, porque lo que veo constantemente es gente tratando cada vez más duro y más desesperados por hacer su pequeña egoísta vida humana mejor. Y ustedes saben que no funciona. Han ido más allá de ese punto diciendo: "Yo sólo voy a limpiar la cajita en la que vivo. Voy a tratar de hacerla más ordenada. Voy a hacerme más feliz. Voy a seguir tomando cursos felices y píldoras de la felicidad". No funciona. Llegan al punto en el que se dan cuenta que la vida es realmente patética.

La vida debería ser una experiencia, pero eso hace mucho que se fue, realmente, la vida en este planeta de humanos. La vida puede ser una experiencia hermosa e increíble, pero se ha ido de este planeta.

Los humanos están sufriendo. Los humanos se están volviendo locos y eso va a continuar. Quiero decir, en estos años que vienen van a verlo más y más. Ellos van a volverse locos, porque la vida ha llegado a ser inhumana.

La vida se ha convertido en, bueno, imaginen esto, Ustedes van al zoológico para pasar el día y están pensando, "Esta va a ser una grandiosa experiencia al ir al zoológico, y voy a ver los diferentes animales. Voy a comprar algunos animales de peluche en el zoológico para llevar a casa y voy a alimentarme con algo de comida típica del zoológico y comer algodón de azúcar y palomitas de maíz y refrescos y todo eso". Es un día de diversión. Van al zoológico y empiezan a pasear. Van a la casa de los monos y van a las jaulas de los leones y ven a los elefantes. Quedan tan atrapados en ello que se olvidan que están en el zoológico.

Se olvidan que llegaron allí para tener una experiencia, de visita. Y muy pronto el mundo exterior, la realidad, la realidad real se desvanece. Se olvidan. Ahora están atrapados en el zoológico y muy pronto están en una de esas jaulas. Y muy pronto se ahogan. Están atrapados. Muy pronto están sentados en la jaula y se dan cuenta que la gente viene por burlarse de ustedes, los miran, y luego, muy pronto, están gruñéndoles a ellos. Están tan atrapados en su jaula en el zoológico, y lo que hacen es intentar limpiar la jaula y oran por una comida un poco mejor. Rezan por un poco más de calor en las noches frías. Rezan por un poco más de compañerismo de los otros que están encerrados en su jaula con ustedes.

Se les olvidó que no es la realidad. Se les olvidó que esto no es real. Pero insisten en ello. Trabajan en ello. Intentan ser un mejor animal enjaulado en el zoológico. Intentan ser un poco más listos que algunos de los otros animales. Intentan evitar el envejecimiento en el zoológico. Tratan de ser un mono con una mirada muy bonita en el zoológico. Se les olvidó que no pertenecen allí. Y peor que eso, todos los demás que los rodean lo han olvidado también.

Este mundo es psicótico. No estoy hablando mal de los humanos, las personas. Los humanos están bien, pero ellos creen en esta basura. Ellos creen en el amor. Ellos hablan del amor y lo que veo de tantos es necesidad. Hablan de la caridad y lo que veo de tantos es la culpa. Hablan de la felicidad y todo lo que veo es la zanahoria delante del caballo para que pasen por otro día. Hablan de sus religiones y sus dioses, pero todo lo que veo es control. Hablan del progreso y todo lo que veo es distracción. Hablan de hacer lo correcto para el bien de todos, y todo lo que veo es que están tratando de conseguir más para sí mismos.

Ustedes están en un lugar divertido que es justo en el medio de todo ello. Tienen esa fuerza de gravedad tirando de ustedes cada día y cada momento, y sin embargo, saben que no es real. Saben que hay algo más. Ustedes son interesantes porque, tan duras como han sido las cosas, todavía quieren más. Y van a insistir en ello, es por eso que los amo. Van a insistir en ello hasta que estén fuera de ello, hasta que hayan salido de la jaula y el zoológico, y puedan reírse de ello. Y luego, una vez que eso sucede las cosas por las que se preocupan aquí, una vez que vayan más allá, estar fuera de las puertas del zoológico y se rían de ello, se darán cuenta de que era sólo una experiencia; salen, entonces en ese punto, pueden caminar de regreso en cualquier momento pero nunca van a quedar atascados de nuevo. Nunca van a quedar inmersos en ello por la fuerza de gravedad del zoológico y de la jaula y de todo lo demás de nuevo. Nunca.

No van a salir de allí a través de su humanidad. Así que una vez que se den cuenta de eso, una vez que estén listos para dejar ir, una vez que se den cuenta de que este es un gran mundo loco y que no van a encajar en él, que no van a detener su envejecimiento o detener sus problemas de salud o detener cualquiera de esas otras cosas desde adentro de la jaula en el zoológico. Simplemente no lo hacen. Una vez que se dan cuenta de eso, entonces todas estas cosas repentinamente se aclaran por su cuenta. No porque están trabajando en su salud o porque están trabajando en su envejecimiento o su dinero o cualquier otra cosa, porque han ido más allá de ello. Han avanzado más allá de todo eso.

Extracto Shaud 3 Serie Sigue Adelante: La Vida Sin Poder
Adamus Saint-Germain canalizado por Geoffrey Hoppe

Miopía espiritual

Rara vez acudimos a un espejo para felicitarnos por un éxito, por un sueño alcanzado, o para dedicarnos una sonrisa amable y amorosa por habernos sentido llenos y plenos. Es más frecuente acudir a un espejo en busca de un alivio a nuestra propia tortura mental o en búsqueda de un culpable, incluso en búsqueda de una persona que nos ayude a superar nuestras más íntimas debilidades.

El mundo es un gran espejo.

Puede que conozcas bien la teoría sobre tu propio poder interior, sobre la necesidad de cierto desapego de las cosas, de los lugares, de las persona, de los sucesos, del futuro, y del pasado. No obstante es fácil sucumbir al deseo de permanecer en tu 'zona de confort'.

El amor hacia uno mism@ se confunde con el egoísmo. El sacrificio personal se confunde con el 'comportamiento elevado'. La negación de las necesidades físicas se confunde con la búsqueda de recompensas espirituales. La moralidad con el deseo divino. El despertar de nuevos dones psíquicos con el crecimiento espiritual. La huida hacia adelante con la ascensión.

¿Qué persigue aquel que siente el llamado a un nuevo despertar de la consciencia?

Si la pobreza y todos los tipos de carencias son 'enfermedades mentales', un ser iluminado no necesita nada porque lo tiene todo.

El ser humano consciente de su divinidad pisa el suelo de este planeta sintiéndose parte del todo, pero no destruye su humanidad, solo la transforma. No quiere aniquilar su individualidad. Se convierte en un dios encarnado. No es Dios, y al mismo tiempo lo es.

Cuando la miopía espiritual te golpea, no quieras mirar el reflejo del mundo en búsqueda de un culpable, observa más bien tu mundo interior y verás las claves que distorsionan tu visión de la vida, de tu camino espiritual.

Sabes que tu alma no es una entidad ajena a ti.

Y tú no eres un ser imperfecto, pues nada que provenga de la fuente puede serlo. La vida es un camino, una experiencia que te acerca más a ti mismo.

¡Que así sea!

Hoy puedes ser como quieras ser

Hoy puedes quejarte y caer de rodillas.
Hoy puedes sentir que la amargura presiona tu existencia.
Hoy puedes rebelarte, abandonarte y sentirte morir.
Hoy puedes gritar y desafiarte.
Hoy puedes sentirte débil si así lo sientes.
Hoy puedes no querer volar porque no logras ver la meta.
Hoy puedes permitirte llorar porque ya nada importa.
Porque hoy ya no importa nada.

Porque el hoy será pronto el ayer y tendrás de nuevo una oportunidad para volver a sentirte como desees.

Quizás desees mañana sentirte libre de tu prisión emocional, libre para soñar con una vida más dulce y completa, podrías sentirte libre para vivir sin excusas y sin miedos. Quizás ... mañana.

Hoy ya nada importa porque mañana tendrás una nueva oportunidad para abandonar tu soledad y recobrar la esperanza para abrir de nuevo tu corazón y sobrevivir a ese día oscuro del alma. Porque sabes que eres la única persona que puede creer en si mismo. Porque aún no has llegado al final, porque paso tras paso sabes que vas a llegar aunque hoy la negrura te ciegue el alma.

Solo por hoy no reprimas a tu Ser, navega por tus propias tormentas sabiendo que pronto se calmarán. Esta experiencia profunda y vital es necesaria para tu gran transformación aunque sientas que se te desgarra el alma. Sobrevivirás ... lo sé.

Solo por hoy abandónate y confía.